Ingeniera, Terapeuta holística, mentora y guía de arte en puntillismo. Pero también, una mujer que vivió toda su vida en guerra interna.
La rapidez con que todo avanzaba, la rabia, la herida del abandono, ansiedad, culpa, una mente llena de pensamientos rumiantes y la sensación de ser víctima marcaban mi pauta diaria. Hasta que conocí al puntillismo que me llevó a sensaciones que no conocía: la calma, la presencia y mi mundo interior.
Tras años de práctica, estudios y mi propia transformación personal de la mano del arte, creo el espacio ALMA Y MANDALAS donde también nace mi misión de vida: Acompañar a mujeres a reconocer su sabiduría interior a través del arte.
El camino que yo misma inicié hace 8 años atrás, hoy ha llevado a cientos de mujeres a usar al arte en puntillismo como una puerta de entrada no solo para aprender la técnica, sino para volver a creer en sí mismas transformando la forma en que se habitan, se sienten y ven al mundo.